lunes, 25 de julio de 2016

F1 GP Hungría 2016: Análisis.

Cuando un GP no da para más, no se le puede buscar emoción.

Ayer el Hungaroring ofreció una de esas carreras que con el calor que hace en muchas partes de España, nos habría dejado torrados. La hora de dormir la siesta.

Todo se decidió en la salida, los primeros reaccionaron de forma muy parecida al semáforo pero Daniel Ricciardo, dispuesto a lograr la primera posición, lo cambió un poco todo.

Despistó a Nico, dándole algo en lo que fijarse en la curva 1 y esto hizo que el alemán quitara su atención de Hamilton, quien venía por la derecha, dispuesto a llevarse la primera posición.

No dudó como pocas veces lo hace cuando ve el hueco, talento natural o estar muy espabilado, simplemente ataca. Y le valió el primer puesto, el cual ya no soltó.

Ricciardo, arrinconado en la salida de la primera curva, se vio forzado a ceder el segundo puesto en favor de Rosberg, el cual, lo último que debía hacer era estar perdiendo puestos.

Por detrás del australiano su joven compañero. Por detrás Vettel.

Todo se aclaró con una estrategia que, por cierto, apenas varió el resultado tras las primeras curvas.

Pero sí sabemos que Mercedes se guardaba algo seguro y Hamilton nos confirmó que así era, bajando el ritmo y e incrementándolo a su antojo y con algo de picaresca, para que el australiano de Red Bull se acercara a Rosberg durante la prueba y tensar así los hilos.

El joven holandés tuvo opción de podio pero se diluyó cuando tras parar por primera vez, salió tras el finés de Ferrari y ahí se quedó. Eso destruyó su carrera.

Con la prueba más avanzada y en la lucha por el 5º puesto, Verstappen y Raikkonen lucharon de nuevo, pero esto no era España, es una pista muy distinta.

El holandés lanzó una ofensiva en forma de venganza por la pérdida de tiempo que le había ocasionado el compañero de Vettel.

Con cambios de dirección quizá al límite del reglamento, en uno de ellos le rompió algunos elementos aerodinámicos de la parte izquierda del ala delantera al de Ferrari, el cual se quejó ferozmente por la radio.

De nada sirvió, el joven piloto ganó la batalla.

No podemos negar el arte de Verstappen al atacar y al defender. Es único y tiene su firma.

Vettel, resignado y sin el ritmo suficiente, se conformó con ser cuarto pro detrás de su ex compañero.

Pero más atrás encontramos a Fernando Alonso, siendo "el primero del resto", lo cual es una buena noticia, más parece obra de un circuito particular como este que del mérito propio del coche. Ahora vienen pruebas complicadas donde sufrirán, sólo esperemos que menos.

Carlos Sainz, tras obrar otra machada, clasifica justo por detrás del ovetense del cual dijo "imposible pasarle, no comete errores". Un mensaje que ha repetido en más de una ocasión.

Y poco más ha ocurrido en esta carrera. Palmer trompeó en la curva 4 y mandó al garete el punto que tenía.

Una carrera un poco aburrida y creo que estoy siendo benévolo con ella. El inglés asalta el mundial y aunque no quiera acordarse de cómo empezó, la historia ha cambiado mucho.

El próximo escenario es la casa de Nico, donde este debe dar otro golpe de efecto para colocarse primero de nuevo.

Mientras en Mercedes ya tiene su guerra particularmente tensa, Ferrari está seriamente amenazada por Red Bull (se encuentran sólo un punto por detrás).

El Hockenheimring quizá no dicte sentencia pero será otro espectador de un mundial que se está viviendo intenso en las dos primeras posiciones.

¿Seguirá ampliando el inglés su ventaja o reaccionará Nico en su casa?, ¿podrá defenderse Red Bull en Alemania o Ferrari salvará los muebles?, ¿cuánto sufrirá Mclaren?

Las respuestas este fin de semana.

lunes, 11 de julio de 2016

F1 GP Silverstone: Análisis.

En casa de Hamilton sólo existe un rey: él mismo.

Vaya fin de semana se ha marcado, comenzando por el sábado, cuando marcó territorio. La FIA se mostró quisquillosa con algunas curvas del trazado donde los pilotos no podían colocar las cuatro ruedas fuera de los límites de la pista: no iban a pasar ni una.

Pilotos como Alonso, Hamilton y Magnussen fueron penalizados. El inglés, al cual le quitaron la pole en pocos minutos del final, ni corto ni perezoso, volvió a salir y volvió a firmarla, "aquí mando yo". Y punto.

El domingo, la carrera fue un recital de Lewis, con sus fan apoyándole en las gradas gritando como podían y él, que metió terreno de por medio desde que el SC se marchó a boxes. La carrera se redujo entonces a controlar a sus rivales.

La emoción estuvo por detrás cuando tras el primer paso por el pit-lane, Max se colocó cerca de Nico, ya llevaba neumáticos de seco y no iba a volver a parar. Un simple error del alemán le sirvió a Verstappen para sobrepasar al Mercedes en la última de las enlazadas de Becketts y no volver a dejarle pasar hasta cuantas vueltas después.

En un alarde de inteligencia, habilidad y sangre fría, un RedBull mantuvo a raya a un Mercedes hasta que la potencia alemana, furiosa, le sobrepasó en la recta del Hangar.
No sin antes jactarse un chaval de apenas 20 años de un piloto consolidado tras 10 años en esto de la Fórmula 1.

El compañero de Max, Ricciardo, el cual no pudo bailar bajo la lluvia con el holandés, se conformó con llegar cuarto y ver como su ventaja de puntos poco a poco se desvanece.

Nadie duda de la solidez y constancia con la que puede conducir Daniel pero es obvio que el pequeño niño le está comiendo el terreno.

El único Ferrari que salvó los muebles con una quinta posición fue Raikkonen, el cual no se sintió a gusto con la lluvia y así lo expresó. Un quinto que sabe a poco, por supuesto, teniendo en cuenta las pretensiones de Maranello.

Pero es que su compañero no lo hizo mucho mejor. Quedó 9º, una posición absolutamente atípica para él, además penalizado con cinco segundos por forzar fuera de la pista a Massa en la curva 3. Él dice que se fue largo por falta de adherencia, los comisarios vieron otra cosa. Los errores se sucedieron en carrera y seguro que sólo quiere olvidar esta carrera y centrarse en la próxima.

Force India logró un gran resultado colocando a sus pilotos 6º (Pérez) y Hulkenberg (7º), sacando tajada de Silverstone, el GP de casa. Tras el fiasco de Austria, necesitaban algo así. Confirman que no van nada mal pero seguramente ya estén centrados en el coche de 2017.

Un gran Carlos Sainz firmó un octavo puesto que pudo haber sido más. Él, como otros muchos, cometió errores, es humano. Un botín de puntos insuficiente viendo que podría haber llegado un poco más lejos.

Su compañero sólo rascó uno, lo que confirma que se lo merienda sin problemas y que no le vendría mal un coche que se adapte más a su talla de gran piloto.

El resultado de los Williams sí que fue para llorar. Massa cruzó la meta 11º, el cual no trompeó ni una sola vez, lo que ya es reseñable. Bottas 14º. En lluvia al comienzo de la prueba no fueron nada bien y luego se dedicaron a pelear en el montón.

Los Mclaren mostraron progreso en lluvia, demostrando cierto potencial pero todo se quedó en nada al final y ninguno logró puntuar. Alonso salió contento de la carrera no obstante.

Toca trabajar sin descanso en Mclaren.

Tres coche distintos cerraron las últimas posiciones: Nasr 15º, Gutiérrez 16º y Magnussen 17º.

La prueba de Silverstone fue divertida e impredecible en los primeros compases.

No apoyo las salidas con SC pero la sensibilidad de Charlie se ha incrementado notablemente y es lo que hay. Cuando los pilotos montaron neumáticos de seco la carrera comenzó a normalizarse aunque hubo numerosas salidas de pista en Abbey, la primera curva 1, pues estaba húmeda.

Lewis se corona fácilmente en casa firmando la 4ª victoria en cinco carreras y mete miedo a Nico, quien, por culpa de la sanción, ve como pasa de tener 11 puntos de diferencia a sólo tener uno.

La tensión crecerá en Hungría, en el Hungaroring, un circuito espectacular que albergará la siguiente prueba. Es la ocasión perfecta de Rosberg para aumentar la distancia a ocho puntos.

Hamilton llega al máximo tras dos victorias, se siente confiado y más fuerte que nunca y el circuito de Hungría le gusta, ha ganado varias veces allí.

Pero dentro de poco la falta de fiabilidad tendrá consecuencias y será entonces, cuando sea penalizado, como al comienzo de año, cuando su temple saque a la luz ese gran piloto de carrera que puede con todo. No va a estar fácil este mundial.

Rosberg ha visto como su gran distancia de comienzos de años se ha quedado en nada. Precipitación y algo de mala suerte han influido. Toca defender el liderato con uñas y dientes.

¿Será el ratonero circuito de Hungría donde el alemán frene a Hamilton o continuará el inglés imparable?, ¿va a seguir dejando Verstappen en evidencia a todos o logrará Ricciardo vencerle?, ¿podrá Ferrari remontar el vuelo tras haber estado en caída libre en las últimas carreras?, ¿será capaz Mclaren de sacar tajada de la delicada pista húngara y firmarán otro buen resultado?

En dos semanas lo descubriremos.

jueves, 7 de julio de 2016

F1 GP Austria: Análisis.

La carrera de Austria fue posiblemente la mejor de la temporada por varios aspectos.
El primero es que es un circuito muy corto y los coches más rápidos alcanzaron a los más rezagados rápidamente, esto añadió pimienta a la carrera de los líderes, quienes no fueron otros que los pilotos de Mercedes.

En la clasificación apareció la lluvia y revolvió la parrilla, esto nos permitió ver a Button con un Mclaren que dista mucho de ser el que queremos ver partiendo tercero, o Hulkenberg con su Force India muy arriba, quien hizo la pole provisional, al cual posteriormente se la arrebató un veloz Lewis Hamilton.

El británico salió bien y mantuvo la posición pero salía con los ultrablandos, neumáticos que a priori no iban a durar demasiado y decidió alargar mucho el stint, incluso cuando ya estaba perdiendo mucho tiempo con Rosberg.

El piloto alemán progresó velozmente por el trazado austríaco y cuando la pista se despejó y gracias a su estrategia, se colocó primero.

Unas vueltas antes de la mitad de la carrera Vettel tuvo que decir adiós al GP cuando su neumático trasero derecho se destrozó por la porquería de la pista, firmando el tercero cero del año y confirmando que su segundo año en Ferrari dista mucho del deseado a pesar de estar detrás de los Mercedes en la clasificación.

Raikkonen se convirtió entonces en el único piloto de Maranello que podría luchar por la victoria pero no lo logró, de hecho, ni si quiera fue capaz de batir al holandés Verstappen, el cual no paró cuando los líderes ejecutaron su segundo paso por boxes, dejándole en el liderato, el cual le arrebataron los de Mercedes en las vueltas finales.

Un poco más atrás, Button aguantó durante la carrera luchando cara a cara con coches más rápidos, fue algo temporal pero demostró lo que puede hacer el coche en situaciones puntuales (partiendo entre las primeras posiciones).

Su compañero Alonso abandonó por problemas de ERS que se manifestaron en las primeras vueltas. Fin de semana para olvidar que tuvo una clasificación desastrosa.
Pérez, autor de un podio en Mónaco y Bakú abandonó yéndose largo en la última vuelta en la curva 3.

Sainz, quien volvió a ser perjudicado por paradas nefastas en boxes, fue como una goma elástica, subió y bajó en la clasificación, demandando a gritos un coche fuerte de verdad.
Wehrlein dio una de las sorpresas de la carrera colocando a su Manor 10º, consiguiendo un punto tras los dos conseguidos por Jules hace más de dos años.

Pero llegaron las últimas vueltas de la carrera y a Hamilton le dijeron “Hammertime” y él sabe perfectamente que significa esto. El huracán se desató en Mercedes.

El británico tuvo una mejor salida de la curva 1 en la última vuelta y emparejó su coche con el de Rosberg en la curva 2. El alemán, ni corto ni perezoso, dejó un hueco enorme a su derecha arrinconando al inglés y dándole así de su propia medicina.

No le pudo resultar peor a Rosberg esta maniobra, pues colisionó con su compañero y su alerón delantero resulto dañado, se le rompió y se le atascó debajo del tren delantero, dejándole sin dirección.

Lewis, frenó el ritmo debido a las banderas amarillas que el coche de Pérez ocasionaron, adelantando a Rosberg sin remedio y llevándose una victoria trabajada y afortunada también.

Nico perdió 13 puntos que no creo que sean definitorios del título mundial pues quedan muchas carreras por delante y su compañero mecánicamente está seriamente perjudicado.
Pero la tormenta volvió a la casa alemana tras España, donde un doble K.O. añadió la pimienta que necesitaba aquella carrera.

Wolff, muy disgustado procederá a hablar con sus pilotos próximamente y quien sabe qué decisión se tomará.

Sin duda alguna la emoción del mundial está entre estos dos pilotos, los cuales están empeñados en emocionarlo y, por favor, que sigan empeñados, sería insoportable si impusiera órdenes de equipo y no los dejaran luchar.

Comprendo perfectamente la sangría de puntos del equipo y lo que supone para ellos pero por el bien del campeonato deben dejarlos correr.

La próxima prueba es en casa de Hamilton, donde lleva dos victorias seguidas (tres en total) y habrá que ver cómo está el ambiente en el equipo allí, sólo días después del episodio austríaco.

¿Logrará apaciguar Wolff la tensión dentro del equipo?, ¿conseguirá Mclaren un resultado decente en casa?, ¿aprovechará Ferrari un circuito que no le viene mal?, ¿conseguirá Sainz hacer una parada este año sin perder menos de 10 segundos?

Todo esto y mucho más en unos días en Silverstone, donde, no lo dudéis, el mundial va a seguir caldeándose.


lunes, 20 de junio de 2016

F1 GP Bakú: Análisis.

Entre los muros de piedra y los circuitos de una ciudad con historia y moderna, con las barreras a centímetros y con curvas realmente peligrosas y complicadas, se desarrolló ayer un GP de Bakú carente de emoción.

Quizá la primera razón fuera que no hubo coche de seguridad y esto vino provocado por el exceso respeto con el que se trataron todos los pilotos, probablemente conscientes de lo poco que podía durar su andadura por Azerbaiyán si se pasaban de listos.

Salvo el componente estratégico, no demasiado variado y algunos adelantamientos a final de la recta principal, la carrera no dio mucho más de sí.

Nico Rosberg voló y muy bajo por las calles de Bakú, distanciándose rápidamente del Ferrari de Vettel, construyendo la ventaja que le daría una cómoda victoria que distancia a su compañero en 24 puntos de nuevo.

Lewis Hamilton tardó en pasar a sus oponentes, se dio cuenta de que en un circuito tipo Mónaco pero mucho más rápido aunque necesitaba adelantar, un accidente como el del sábado en clasificación iba a darle mucha más ventaja a Nico, así que decidió prepararse bien los adelantamientos.

Luego conocimos que tenía problemas en una configuración de su motor y pidió por radio que le ayudaran a arreglarlo pero su equipo, acogiéndose al reglamento, no le dijo nada. Pero siguió. Al final lo arregló pero no le dio tiempo a recuperar el terreno perdido.

Nico solventó el problema rápidamente y se permitió lanza una pullita a Lewis después de la carrera. Se lo puede permitir, se lució ayer por la tarde.

Ferrari andó perdida en clasificación y no mucho menos en carrera.

Vettel se llevó cómodamente un segundo puesto, él sonríe y da gracias pero creo que por dentro quiere más como ganador nato que es, le escuece no poder si quiera ni asustar a Mercedes y esto le va a dañar por dentro. Tiempo al tiempo.

Raikkonen recibió una penalización por pisar la línea blanca de entrada al pit-lane, 5 segundos. Diría que son errores de novato y, de hecho, lo son pero una vez más, Kimi se las arregla para que le pase algo a su carrera.

Un gran Pérez se coló en el podio, adelantando in extremis a Raikkonen en la última vuelta, aprovechando su coche una vez más, sumando una gran cantidad de puntos en las últimas carreras y llamando a la puerta de un equipo grande. 

Se lo merece porque su progresión está siendo fantástica y está dejando atrás a la promesa alemana que era Hulkenberg, el cual cruzó la meta 9º.

Williams salvó el gran premio de forma modesta, con un 6º de Bottas y un 10º de Massa.

Las rectas de Bakú no salvaron al equipo de Claire Williams de otro resultado al límite de sus posibilidades, por lo que se mantienen en su línea.

Una mención especial a los Red Bull, pues sus coches adelantaron en pista y en la zona más rápida a coches teóricamente superiores. Sí, con DRS pero el motor Tag Heuer no es tan potente como un Mercedes y además, recuperaron en todos los adelantamientos una gran cantidad de metros antes de ejecutar la maniobra.

Buena carrera de la casa austríaca. No parece que pudieran sacar más de este GP.

Un undécimo puesto es mejor que se lleva Mclaren-Honda de la cita europea, que vio a Fernando abandonar por un problema en la caja de cambios. No hay mucho más que decir, ¿verdad?, deberían centrarse en 2017 y cambiar posiblemente de forma de pensar.

Algo no están haciendo bien porque no están logrando los resultados que deberían. Lo peor es ver a dos campeones del mundo experimentados arrastrándose por las pistas. 

Lamentablemente ninguno de los Toro Rosso terminó, ambos por el mismo problema, la suspensión. A Carlos este equipo se le queda pequeño, necesita un lugar más grande para su talento y aunque diga que no le importaría permanecer en la escudería de Faenza, su lugar está en otro equipo más grande.

Sauber casi metió en puntos a Nasr, de lo cual el equipo suizo se alegró bastante y de lo que yo mismo me alegro porque con los pocos recursos que tienen y lo poco que sucedió en carrera, es meritorio.

Ericsson fue el penúltimo en cruzar la línea de meta en 17ª posición.

Grosjean finalizó 13º y Gutiérrez 16º y confirman que ya han perdido esa suerte de las primeras carreras y que se encuentran en las posiciones en las que el coche está realmente. 

¿Se les podría pedir más por ser el coche "B" de Ferrari?, no lo creo, tiene limitaciones y acaban de nacer. Hacen lo que pueden.

Quien tiene limitaciones de verdad es Renault, Magnussen finalizó 14º y Palmer 15º. No tienen mucho más que hacer sabiendo cómo tienen en el coche.

El único Manor que terminó, Haryanto, lo hizo, lógicamente, último. Su compañero no acabó la prueba por problemas de frenos.

Un gran premio al que le faltó emoción. Otras carreras ganadas por Mercedes han presentado más acción en pista.

Mercedes está en su mundo, los demás se pelean por lo que ellos no quieran. Es un hecho y continúa siendo igual. Ferrari sigue sin ganar y Red Bull ya avisó de lo que eran capaces de hacer.

¿Podrá Nico seguir su buena racha de este año?, ¿ganará Ferrari por fin en Austria?, ¿se consolidará Pérez en Austria con otro gran resultado?, ¿terminarán la carrera los españoles?

lunes, 13 de junio de 2016

F1 GP Canadá: Análisis.

Días previos al gran premio de Canadá, la probabilidad de lluvia golpeaba con intensidad la realización de este GP. No apareció durante el mismo, ni una gota y eso nos quitó estrategias distintas e incertidumbre sobre el resultado final.

Una carrera un tanto apagada que regaló principalmente batallas estratégicas que beneficiaron a algunos y perjudicaron a otros.

El líder mayoritario de la carrera, Lewis Hamilton, quien logró su victoria número 45 y quinta en Canadá. Cuyo equipo pensó inicialmente ir a dos paradas pero durante el transcurso de la misma cambió de planes y decidieron arriesgar a una única parada. Acertaron, por el simple hecho de que el inglés supo cuidar sus gomas (que tenían que cubrir muchas vueltas) y mantener a raya a Vettel.

Ferrari se equivocó una vez más en la gestión de la carrera y la honestidad de Maurizio no daba lugar a dudas. La carrera de Raikkonen no fue mejor que la de Sebastian, optaron por la misma estrategia pero el tráfico le perjudicó enormemente y no pudo hacer nada por superar una tímida sexta posición que sabe a poco, tanto para el campeonato como para su renovación.

Pero Nico Rosberg es quien más perjudicado se vio de todos seguramente. Salió ligeramente mejor que su compañero (no es una sorpresa) pero el inglés le bloqueó la trazada en la curva 1 y se tuvo que ir por fuera, manchando los neumáticos y volviendo a la zona negra mucho más lento que los demás. Llegó a estar 10º y fue remontando pero sólo fue capaz de cruzar la meta en quinta posición.

Una lucha interesante y desigualada con Max en las últimas vueltas de la carrera le sorprendió a él mismo seguramente. Un indicador de lo importante que es saber donde colocar el coche en las frenadas de Montréal. 

Aunque tan importante como este factor es tener buena tracción a la salida de las curvas, hecho que mitiga la diferencia de potencia del motor alemán y el francés. Un breve espectáculo que terminó con Rosberg haciendo un medio trompo en la escapatoria de la chicane de entrada a meta. No perdió posición.

El holandés acabó cuarto y su compañero séptimo en una carrera aciaga para él. Venía con muchísimas ganas de Mónaco, donde se le escapó la victoria. Un bloqueo del neumático en una etapa temprana de su primer stint más el tráfico más ciertos problemas en un pit-stop le dejaron si podio y sin al menos un top 5.

Quien sorprendió gratamente por fin fue, ¡Williams!, un fantástico podio por seguir la estrategia de Mercedes con Hamilton. Su compañero Massa abandonó por un problema con la presión de agua de su motor.

Quien no sorprendió tan gratamente fue Force India.

En un circuito de motor deberían haberse mostrado un poco más competitivos, un 8º de Hulkenberg y 10º de Pérez fue todo lo que lograron. 

Se colaron en la Q3 pero no fueron capaces de luchar por nada importante, un equipo bastante irregular que tiene que debatirse sobre la división de inversión entre 2016 y 2017.

Posiblemente el piloto del fin de semana, Carlos Sainz. Salía 20º tras muchos infortunios en la clasificación y a posteriori. Una sólida y magnífica remontada la que protagonizó ayer que no sólo dejó atrás a su compañero de equipo, si no que además firmó su mayor remontada con 11 posiciones.

Sin duda está llamando a la puerta de los grandes con estas actuaciones, sólo tiene que seguir así y será recompensado.

Kvyat finalizó 12º.

Día aciago para Mclaren, abandono por problema en el motor para Button y actuación gris para Fernando Alonso. Él mismo dijo que no había ritmo. Sabíamos que iba a ser una carrera complicada para la estructura anglojaponesa y además de eso, la realidad les ha golpeado en la cara.

Los Haas finalizaron 13º (Gutiérrez) y 14º (Grosjean).

Los Sauber acabaron el GP en 15º (Ericsson) y 18º (Nasr) posición. El brasileño finalizó por detrás de un Manor, lo que alimenta la curva de progreso de este modesto equipo que en 2016 ha avanzado de forma considerable.

El único Renault que logró terminar lo hizo 16º, fue el danés Magnussen, firmando para la escudería francesa un fin de semana para olvidar, con su compañero abandonando por segunda carrera seguida.

Los Manor cruzaron la línea de meta 17º (Wehrlein) y 19º (Haryanto.

Canadá deja un sabor un poco agrio por ser una carrera en la que no han pasado demasiadas cosas. Las dos variantes estratégicas, una o dos paradas, han marcado el devenir de una carrera en la que algunos esperaban agua para sacudir los resultados de la carrera.

Lewis le recorta puntos aceleradamente a Nico, el cual estará molesto por lo que ocurrió en la curva 1 y Ferrari vuelve a desaprovechar otra oportunidad de victoria con una estrategia de dudoso acierto. Williams se cuela en el podio y Mclaren protagoniza una carrera cuyo jefe equipo calificó de desastre.

Pero no os preocupéis porque ahora llega territorio desconocido para todos, el GP de Europa, localizado en la ciudad de Bakú. Un nuevo país que asoma al calendario de la Fórmula 1, el cual a saber cuantos millones habrá puesto sobre la mesa para hacer que Bernie lo muestre al mundo.

Las incógnitas que se plantean son: ¿será capaz Rosberg de frenar a su compañero en este nuevo circuito?, y casi más importante, ¿le devolverá la maniobra de la curva 1 de Canadá?

¿Será capaz Ferrari de lograr su primera victoria este año o se alejará más y más del mundial?, ¿podrá firmar un buen resultado Mclaren en un circuito en el que Alonso ya ha avisado que les puede ir peor que en Montréal?, ¿podrá Daniel resarcirse de los resultados de Mónaco y Canadá con una buena carrera?

Yo sólo espero que este nuevo y veloz circuito nos regale una gran carrera y que no sea otro circuito Tilke que ha pasado por aquí pero que no causa emoción alguna.

Hasta dentro de unos días.